TORTA PASQUALE CON PASTA FLORA

Receta de , el 8, Feb, 2014

Ingredientes

  • 500 g de harina de trigo
  • 30 g de almendra molida
  • 10 g de sal
  • 40 g de azúcar
  • 125 g de mantequilla
  • 1 yema
  • 1/2 cucharadita de ralladura de limón
  • Agua
  • RELLENO
  • 1 cebolla mediana, picada
  • 4 cuch de aceite
  • 300 g de espinacas
  • 1 k y 1/2 de alcachofas
  • 2 huevos cocidos
  • 2 huevos batidos
  • Sal, pimienta, nuez moscada

TORTA PASCUALINA 9

La torta pasquale o pascualina –para la pascua, como su nombre indica– es una empanada tradicional de la región italiana de Liguria. Lo más habitual es que se prepare con una masa de aceite extendida muy fina y se monte con dos o tres láminas de masa en la base y otras dos o tres en la cubierta separadas por un poco más de aceite. La masa escaldada o la de reté o strudel, ambas para estirar, serían perfectas. El relleno es más o menos como el de esta receta, de abstinencia.

Hace tiempo que en algunas ocasiones la preparo con una de las masas quebradas dulces para pasteles salados más sabrosas del Mediterráneo. Es la pasta flora de la Campania, no la frolla, que es la quebrada, y en general del sur de la península de Italia, incluida Sicilia. Se encuentra en la receta de la pastiera napolitana, que es una tarta dulce. Es deliciosa y hasta hace poco, y en algunos casos aún ahora en el sur del país, amasada con manteca de cerdo, como la de las empanadas de Mallorca o de Murcia, dulces asimismo. Si se quiere se puede preparar con manteca. Se trabaja con un poco de almendra molida, azúcar y ralladura de limón. Está emparentada con la masa del mismo nombre clásica de Toledo, de composición muy semejante y que, en Toledo hoy, se reduce a la masa de unas pastas deliciosas que se expenden en las confiterías excelentes de la ciudad. En Sicilia es aún hoy la masa que forra unos pasteles salados, los timbales. En los banquetes de Il Gattopardo, la película de Visonti, se mostraban varios ejemplos de este tipo de pasteles de rellenos barrocos y suculentos. El propio Príncipe de Salina abría en la mesa ante sus comensales cada uno de los que el servicio le presentaba. La masa no se comía cuando los invitados se servían más el contenido del relleno que el continente de masa, que ahora comemos sin remilgos, pero que es quizá la parte más sabrosa de muchas empanadas.

Encender el horno a 175º C.
En una artesa o un cuenco grande echar la harina, la almendra, la sal, la ralladura, hacer el hoyo y poner la mantequilla en trozos y la yema. Amasar hasta conseguir como arena amarillenta, suelta. Toda la harina se ha impregnado de grasa. Seguir trabajando con suavidad al tiempo que se añade agua –entre 75 y 100 ml– pero apretar la masa más que amasarla, para que no adquiera liga o elasticidad. Dejar reposar a un lado de la cocina, no en frío, tapada con un paño, mientras se cocina el relleno.
Sofreír la cebolla a fuego mediano en 1 cucharada de aceite. Mientras, limpiar las espinacas, quitarles los rabos y cortarlas en trozos. Limpiar también las alcachofas quitando todas las hojas exteriores y los corazones si ya tienen los filamentos. Ir echándolas en un barreñito o ensaladera con agua acidulada.
Retirar la cebolla a un plato cuando esté transparente. En la sartén y con otras 2 cuch de aceite saltear las espinacas durante 2-3 minutos. Retirar al plato en el que está la cebolla, pero sin mezclarlos.
En la misma sartén y con la última cuch de aceite saltear las alcachofas bien escurridas. Verter encima 1/4 de l de agua, salpimentar, cubrir y dejar sobre fuego mediano hasta que estén tiernas –no blandengues-y el líquido se haya consumido –unos 15-20 minutos.
Mientras se preparan las verduras del relleno, cocer dos huevos. Refrescarlos en agua fría, pelar y cortarlos en rodajas cuando ya estén fríos. Cortarlos en rodajas.
Forrar con un cuadrado de papel de horno de un tamaño tal que cubra bien el fondo y las paredes de un molde de torta o de bizcocho de paredes no muy altas  –de unos 3 -3 y 1/2 cm de altura.

TORTA PASCUALINA 2
Estirar las dos terceras partes de la masa a un grosor de 1/2 cm. Enrollar la masa en el rodillo para moverla. Forrar el molde guarnecido con el papel –cuando se hace sobre el papel, porque no se dispone de molde desmontable, no es necesario pinchar el fondo de la masa, los dobleces dejan pasar aire por los lados, así que hay que hacer del «defecto» virtud. Ajustar la masa al fondo hasta las juntas de las paredes y estas para que sobresalga unos centímetros fuera del borde del molde. Recortar el exceso.
Batir los huevos. Pintar con un poco de huevo el borde de la tarta. En el fondo colocar bien extendidas las cebollas y encima las espinacas.

TORTA PASCUALINA 3Luego colocar ordenadas las alcachofas, que se coronan con las rodajas de huevo.

Por encima de todo verter los huevos batidos pero reservar como 1 cuch de huevo para pintar al final.

 

 

TORTA PASCUALINA 4
Estirar la otra parte de masa un poco más fina que la del fondo. Enrollarla en el rodillo para llevarla sobre la tarta. Pegarla bien a los bordes y recortar el exceso de las dos masas. Esto se puede hacer con unas tijeras, pero hay que tener cuidado de no cortar el papel. Pintar la superficie superior de la tarta con el huevo reservado.

TORTA PASCUALINA 5
Terminar de pegar los bordes mediante un dibujo impreso con un tenedor. Pinchar la tapa de la torta con un tenedor puntiagudo por varios sitios, para que respire.
Cocer en el horno ya caliente unos 30-35 minutos o hasta que esté dorada y el fondo rígido.
Al sacar del horno retirarla del molde con la ayuda del papel, al tirar de dos de las esquinas en diagonal que asoman por los bordes de la tarta. Luego retirar el papel empujando con una espátula. No conviene que quede en el molde hasta que se enfríe, porque se ablandaría.
Servir caliente o templada aunque, la verdad, también está muy rica fría.

TORTA PASCUALINA 7
NOTA: Si la torta o unas sobras esperan de un día para otro, la clara de los huevos cocidos se teñirá de un verde vivo. Es por culpa de las espinacas, que son un colorante muy bueno, y aunque no estén en contacto unos y otras, porque en medio están las alcachofas. No hay que asustarse, no pasa nada. Es un poco feo y sospechoso pero no es un veneno.

Deja un comentario