QUICHE DE ESPINACAS CON QUESO, TOMATE Y ALBAHACA

Receta de el 19, Abr, 2014

Ingredientes

  • 400 g de hojaldre --comprado industrial o ver receta en esta página
  • 1 cebolla, en lonchas
  • 1 diente de ajo, picado
  • 500 g de espinacas ya limpias
  • Agua, sal, pimienta negra
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 150 g de queso fresco, en cubos
  • 2 ramas de albahaca --las hojas
  • 3 huevos medianos
  • 250 ml de nata (35% MG mínimo)
  • 1 tomate gordo y bien rojo
  • 5-6 escamitas de mantequilla

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En realidad todos estos pasteles planos que hacemos en un molde bajo y amplio no son en propiedad “quiches”. Esta es una tarta, sí, del Limousin, región en el centro de Francia, pero rellena de panceta ahumada, queso y el batido de huevos con nata igual que el de esta receta. Pero bueno, para entendernos, será mejor utilizar esta denominación. El hojaldre se puede hacer en casa, siguiendo la receta de esta misma página, o adquirirlo industrial, congelado o fresco.  Los moldes en los que se va a cocer hojaldre no es necesario engrasarlos. Incluso se puede hacer esta tarta con masa quebrada casera o industrial, porqué no, y entonces sí hay que engrasarlos. El queso fresco puede ser de vaca o de cabra, incluso de mezclas. En España hay muy buenos quesos de cabra, que hay que aprovechar, además de contribuir a su conservación. Es mejor elegir uno que no esté en salmuera. Hasta puede ser un queso bien curado y fundente.

Si no se quiere hacer la quiche con nata del 35% de MG, la única nata que es nata ………. es mejor sustituirla por otro lácteo menos graso u otro líquido. Yogur entero escurrido –ver receta– o griego es una opción. 1 huevo más y 150 ml de caldo de verduras en lugar de nata es otra.

Es importante elegir el molde adecuado. A mi me gustan de porcelana refractaria, porque pueden ir a la mesa y eso es estupendo. Para masas de hojaldre son mejores los de porcelana delgada, no de loza muy gruesa, que impide que la masa se cocine en el fondo cuando ya se ha dorado en la superficie. De todos modos, si se coloca el molde en la posición inferior de la rejilla del horno –no sobre el suelo del horno, en la posición inferior de la rejilla– no habrá muchos problemas. Los moldes metálicos no plantean ninguno de estos problemas y, entonces, la quiche cocerá mejor en una posición de la rejilla del horno centrada.

 

Comenzar por extender con el rodillo y sobre la mesa un poco enharinada el hojaldre hasta que alcance un tamaño suficiente como para cubrir el interior del molde de tarta –de 29 cm de diámetro. Cubrirlo, ajustándolo a las paredes, recortar el exceso y pinchar el fondo. Introducir el molde con la masa en el frigorífico y encender el horno a 175º C.

Picar la cebolla y el ajo. Calentar el aceite en una sartén y sofreírlos a fuego mediano unos minutos. Lavar las espinacas, poner un cazo con agua salada al fuego y, en cuanto hierva, echar las espinacas. Revolver mientras la cebolla con el ajo. Cortar el queso en cubos o en lonchitas si es más curado. Escurrir las espinacas en un colador cuando lleven 3 minutos al fuego. Apretar un poco para retirar más agua. Echarlas en la sartén de la cebolla y el ajo. Sofreír a fuego vivo hasta que se sequen un poco. Al retirar del fuego, añadir las hojas de albahaca picadas y revolver con el queso. Probar de sal y rectificar.

Batir los huevos con un poco de sal y pimienta. Batir con la nata, probar de sazón y corregir –todo depende de lo salado que sea el queso que se haya utilizado. Repartir por encima de la masa el revoltillo de espinacas con queso. Verter el batido de huevos y nada y colocar las rodajas de tomate un poco salpimentadas y, encima de cada una, una escamita de mantequilla. Introducir en el horno –en una posición más baja cuanto más grueso sea el molde en el que se ha colocado la masa de la quiche– y cocer durante unos 30-35 minutos o hasta que esté dorada y apetitosa.

Servir caliente pero no ardiente. También está muy buena a temperatura ambiente, pero no fría del frigorífico.

 

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