PECHUGA DE POLLO RELLENA

Receta de el 8, Feb, 2014

Ingredientes

  • 1 cuch. de mantequilla y 1 cuch de aceite (o 2 de aceite)
  • 250 g de champiñón limpio y picado en cubitos
  • 1 diente de ajo picado
  • 100 g de panceta fresca en cubitos
  • ½ cuch. de tomillo en hojitas
  • 5-6 cuch. de queso manchego muy curado rallado gordo
  • Sal, pimienta
  • 6 medias pechugas de pollo grandes

PECHUGARELLENAQUESO

Los rellenos son una buena solución, siempre lo fueron en la historia de alimentación humana, para convertir una pequeña cantidad de alimento de alto precio o gran valor nutritivo (carne, pescado, etc) en un plato para toda una familia. Hoy no siempre es así, muchas veces se rellenan los alimentos por gusto, incluso ese trabajo suplementario convierte el alimento ya relleno en algo más refinado y exclusivo.

Encender el horno a 200º C
Calentar la mantequilla y el aceite (o el aceite solo) en una sartén amplia y saltear rápidamente el ajo y los champiñones, a fuego vivo, hasta que se hayan consumido los jugos sin que estén demasiado cocidos. Añadir la panceta y seguir salteando hasta que esté doradita. Salpimentar lo necesario, con poca sal, aún falta el queso, espolvorear el tomillo, retirar del fuego y revolver con el queso. Probar, rectificar y dejar enfriar. Preparar mientras la carne.
Poner las pechugas, una a una., sobre la tabla. Se puede retirar el filete pequeño de las 6 pechugas y conservarlos para otra preparación o dejarlo.
Sujetando la pechuga por la parte más delgada, clavar un cuchillo fino y muy afilado en el centro de la parte más gruesa y hundirlo en dirección paralela a la cara superior de la pechuga, para hacer una incisión a lo largo de la misma sin llegar al final. Ahora extender el corte por la parte afilada del cuchillo hacia ese lado de la pechuga, sin llegar al final y procurando dejar el orificio superior lo más pequeño posible. Sacar el cuchillo y volver a meterlo con el filo mirando hacia el otro lado y hacer el mismo corte. Se obtendrá así una bolsa amplia y con la boca pequeña.
Rellenar las pechugas hasta que queden bien gorditas y cerrar la abertura con un palillo.
Calentar una sartén con un poco de mantequilla y aceite o solo aceite. Dorar rápidamente las pechugas por todas sus caras, sin que se cocinen totalmente. Pasarlas a una bandeja de horno y terminar su cocción en el horno ya caliente durante otros 10-15 minutos.
Un poco de pasta terminada con tomate salteado o unas patatas al pelotón a la madrileña –que se encuentran en el mismo apartado– acompañan estupendamente estas pechugas rellenas.

Tags:

Deja un comentario