PANECILLOS COCIDOS AL VAPOR

Receta de , el 26, Feb, 2014

Ingredientes

  • 250 g de harina
  • 12 g de levadura de panadería
  • 1/2 cuch de azúcar
  • 100 ml de agua o más, hasta 130 ml
  • 1 huevo de pollita, pequeño, campero u orgánico o 1/2 huevo
  • 5 g de sal

PANVAPORCOCIDO

En épocas, o lugares actuales, no tan espléndidos como los nuestros, encender el horno era, y es, un gasto que pocos se podían o pueden permitir, si es que lo tenían o tienen. Tampoco se podía desperdiciar el poco combustible disponible, muy caro, en un fuego para una vaporera –que es lo que voy a hacer yo–. La solución más lógica, que nos debería resultar la más habitual por más sostenible, es cocer estos panes al vapor de la olla en la que se está cociendo la comida que van a acompañar. Así se hacía en todas partes en las casas de economía más recortada y deberíamos hacer nosotros: Aprovecharíamos un gasto para conseguir dos fines: la cocción del pan y la comida. No es el único caso en las costumbres de los pueblos de aprovechamiento de un solo fuego para dos o tres fines, sin que todos ellos tengan que ser culinarios.

En un cuenco o ensaladera grande echar la levadura, 2 cuch de harina, el azúcar y 2-3 cuch del agua. Batir con un tenedor sin preocuparse de hacer masa y esperar a que suba en espumas y leve.
Echar entonces en el cuenco el 1/2 huevo, el resto del agua hasta 100 ml y revolver. Echar encima el resto de la harina revuelta con la sal. Amasar con una espátula hasta hacer masa. Añadir un poco más de agua si estuviera seca. Echarla sobre la mesa y amasar duro durante 7-8 minutos, hasta que esté muy suave y elástica. Formar una bola. Devolverla al cuenco espolvoreado con harina y echar un poco por encima de la masa. Cubrir con un paño y dejar levar al doble, como 1/2 hora, siempre que no haga mucho frío.
Mientras la masa leva preparar la vaporera con agua sobre el fuego. Extender en los cestillos unas estameñas o gasas dobles o triples y espolvorearlas con un poco de harina. También se pueden cocer al vapor con papel de horno simple, es decir, en una sola capa, en lugar de gasas.
Cuando la masa haya levado, romperla en trozos iguales del tamaño de 1 huevo pequeño. Formar bolas bien redondeadas e irlas acostando separadas, para que puedan levar bien, sobre las gasas o estameñas que se han puesto sobre los cestillos, para que leven cubiertos con un paño. Una vez que hayan levado al doble –tardan como 1/2 hora– colocarlos en sus cestillos sobre la vaporera, que ya estará hirviendo. Cubrir mal, es decir, dejar siempre un respiradero para que el pan se cocine sin estar demasiado húmedo. El tiempo de cocción suele ser de 20 a 25 minutos.
Retirar enseguida de la vaporera y del cestillo y su gasa, con mucho cuidado porque son panes muy delicados. No tienen corteza, pero la miga es suave y tierna, muy agradable.

Estos panes al vapor también están muy buenos dulces, rellenos de frutas secas rehidratadas –ciruelas pasas, orejones de albaricoque– o salados, rellenos con un revuelto de queso fresco rallado, hierbas y aceitunas, servidos calientes o templados.

La cantidad de masa es muy escasa porque es para cocer panes en una vaporera pequeña, de una casa. Se puede hacer más cuando se tiene en la lumbre un puchero grande y un cesto de vaporera que encaje en el mismo.

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