GALLETITAS DE GORGONZOLA CON ACHIOTE

Receta de el 21, Dic, 2018

Ingredientes

  • 250 g de mantequilla
  • 1 cucharada con copo de semillas de achiote
  • 150 g de queso gorgonzola
  • 1 cucharadita de macis o nuez moscada molidos
  • 250 g de harina floja para repostería
  • 1 cucharadita de sal

Esta receta se encuentra en mi libro Las claves de la cocina, con queso de la Peral y achiote en polvo, pues en la época en que se publicó el libro, 2002, no encontraba el achiote en grano en casi ningún sitio.

Calentar en un cazo 200 g de la mantequilla con la cucharada de granos de achiote, que también se puede encontrar con los nombres de bija o bixa, bijol y annato. Cuando casi haya hervido, apartar del fuego y dejar templar. Luego colar, pero sin aprovechar el suero que quede en el fondo. Se perderán unos 40-50 g del total de mantequilla calentada Dejar enfriar.

En un cuenco grande colocar la mantequilla teñida y colada, ya fría, sólida, y la cruda. Batir un poco con las palas de la batidora o con una espátula de madera o goma, hasta que esté muy cremosa y subida. Añadir el queso gorgonzola desmenuzado y batir un poco más, hasta que el queso esté integrado en la mantequilla. Mezclar batiendo con las yemas. Echar encima la harina con el macis o la nuez moscada muy molidos y la sal. Amasar a mano con suavidad hasta conseguir una masa que será muy blanda pero que, por raro que parezca por la cantidad de grasa en la composición, conserva la forma y se trabaja bien. Extender un poco la masa espolvoreada con harina por encima y por abajo apretando con las manos. Doblar en 4 y volver a hacer la misma operación. Esto dará a las galletas una textura hojaldrada sin que la masa adquiera liga.

Extender la masa como a 1/2 centímetro de grosor. Cortar las galletas al tamaño y forma que se quiera. Colocarlas en bandejas de horno con papel o silicona bastante juntas. Introducir en el frigorífico durante por lo menos 1 hora y hasta varias. Este sistema de reposo en frío, semejante al habitual con los mantecados de Castilla-la Mancha de época de matanza, amasados con la manteca de cerdo muy fresca, recién producida, permite que la masa quede hojaldrada y muy delicada. En esta región se dice que los mantecados “se dejan al sereno una noche”, es decir, expuestos al frío exterior, a las heladas de este tiempo, bien protegidos del ataque de roedores u otros animales.

Encender el horno a 175º C. Cuando esté caliente introducir las galletas y, a los 5 minutos, bajar el horno a 145º-150º C. Al cabo de unos 15 minutos estarán, no muy tostadas, pero rígidas en su cara inferior. Sacar del horno, dejar enfriar un poco, pues su consistencia es muy delicada, antes de pasar a una rejilla para que terminen de enfriarse a fondo. Guardar en latas hasta el momento de servir.

Se conservan bien durante 4-5 días, no mucho más.

Deja un comentario