CILANTRO. SOPA DE VERDURAS

Receta de , el 25, Feb, 2014

Ingredientes

  • 50 mililitros de aceite de oliva
  • 1 cebolla mediana, picada
  • 2 zanahorias, 2-3 nabos, 2 ramas de apio en cubitos de 1 x 1 cm
  • 1 litro de caldo de ave
  • Sal, pimienta, cilantro en grano
  • 1 ramito de cilantro (atado con un hilo)
  • Agua, por si hace falta
  • 100 gramos de hojas de espinaca blanqueadas y picadas
  • 100 gramos de pasta de tres colores (farfalle, lazos, tiburones, etc.)
  • 15-20 hojas de cilantro enteras y bonitas, refrescadas en un vaso de agua fría
  • 50-60 gramos de queso parmesano rallado para servir.

El cilantro es una de las especias con una historia documentada más antigua. Hay evidencias de que se usaba ya hace más de 7000 años y se cita repetidamente en tablillas sánscritas y papiros egipcios. En Francia se utilizó en el siglo XVII para elaborar un aguardiente que lo mismo servía como “bajativo” que como colonia, conocida como Eau de Carnes.
De la familia de las umbilíferas, a la que también pertenecen otros muchos granos de especia y la propia zanahoria, es originario de todos los climas templados de Europa, Eurasia y Asia.
Su uso llegó más tarde a ser tan esporádico en Europa que los españoles lo conocemos como “perejil chino”. La razón es que los comerciantes y transportistas chinos que recorrían hasta el siglo XIX el territorio del virreinato mexicano para llevar las mercaderías asiáticas hasta el puerto de Veracruz desde las costas pacíficas americanas, camino de los puertos de la metrópoli, dejaron su uso en la cocina mexicana, como también dejaron las lacas chinas y los floreados y coloridos bordados orientales, tan clásicos de las ropas populares de los distintos pueblos de aquél país americano. Y se usa en México con abundancia en toda clase de guisos, moles y salpicones.
El cilantro puede utilizarse en hojas, semejantes a la del perejil, pese a que su aroma no se parezca en absoluto, y en grano. Dan olores y sabores distintos aunque ambos recuerdan tonos ácidos y refrescantes al machacarlos.

En un buen puchero calentar el aceite y sofreír la cebolla junto a las zanahorias y los nabos, cuidando de que no cojan color ni se queme el aceite. Añadir entonces a la cazuela el apio, dar dos vueltas y mojar con el caldo. Salpimentar un poco y añadir unos cuantos granos de cilantro machacados en el mortero además del ramito de hojas bien atado. Dejar cocer una vez roto el hervor unos 10-15 minutos a fuego suave. Añadir entonces las espinacas, dejar cocer otros 3-4 minutos y probar de sal. Retirar el ramito de cilantro. Añadir un poco de agua si se hubiera consumido en demasía.
Echar la pasta y cocer otros 3-4 minutos. Verter en una sopera y adornar con las hojas reservadas de cilantro, que estarán tiesas y tersas en su agua.
Servir de inmediato con el queso aparte para que cada comensal se ponga lo que quiera.
NOTA: Si el tiempo de cocción de la pasta que indique el fabricante es mayor de 3-4 minutos, restar tantos minutos a la cocción total de las verduras de la sopa como los que aumenta aquel.

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